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Al parecer, a pesar de las recomendaciones que se realizan para no ser vÃctimas del Phishing, esta forma de ataque sigue siendo la mayor fuente de fraudes online. Será que en realidad no se informa lo suficiente o que los usuarios no prestan la atención debida a estos consejos. Sea uno u otro el motivo, el hecho es que de todos los fraudes cometidos a través de la Web durante los primeros seis meses del año, el 60% fue por causa de Phishing.
La compañÃa que dio este dato fue S21 y lo hizo a través de un informe sobre Fraude Online para el que se tuvieron en cuenta más de 1.800 casos de fraude que estaban dirigidos a entidades financieras de España. En cuanto al 40% restante, tenÃa que ver principalmente con redireccionamientos de páginas Web y la descarga de troyanos, entre otras cosas.
Recordemos que el Phishing es la forma de ataque mediante la cual el ciber-delincuente trata de obtener información bancaria o financiera de la vÃctima, como claves personales, números de cuentas bancarias, etc. Existe diversas maneras de realizar un ataque: una puede ser enviándole al usuario un correo electrónico simulando ser un Banco en el que se le piden los datos personales utilizando alguna excusa del por qué se necesitan, para que lo responda o bien para que ingrese a algún link que simula ser la página del Banco pero que en realidad no lo es.
En cuanto al informe, se supo que la mayorÃa de estos ataques provienen de los EE.UU. (casi el 40%), aunque si se compara con el año pasado, los número descendieron notablemente (antes el 66% de los ataques de phishing provenÃan de allÃ). Le siguen en la lista paÃses como TurquÃa, China, Alemania, México y Rumania.
Respecto a los otros tipos de ataque (redireccionameinto de página y troyanos) la mayorÃa de estos también tienen como paÃs de origen los EE.UU.
Para prevenirnos y no estar en este 60% de fraudes online, recordemos que NUNCA ni los Bancos ni las entidades financieras envÃan correos electrónicos pidiendo que ingresemos a algún link que incluyen en el cuerpo del mensaje, para que carguemos nuestros datos ni que le respondamos con estos datos a dicho e-mail. Y nunca significa eso, nunca. No hay excepciones por más ciertas que parezcan.
























