Basándonos en las famosas leyes de Murphy, de las que nada ni nadie puede escapar, hemos seleccionado diez aplicaciones de estas enunciaciones al mundo de las nuevas tecnologías, que es el área donde tuvieron su origen. Estas son las diez situaciones elegidas:
1. Todo aparato se estropea siempre después de que expira su garantía
Da igual que la garantía sea de seis meses, un año o dos. Si tu televisión, lavadora, portátil, videoconsola… tiene que estropearse, siempre lo hará cuando la garantía no te sirva para nada que no sea envolver el bocata del almuerzo.
2. Un transbordador espacial nunca despega a la primera
Ni a la segunda, ni a la tercera… Hace unos días, el Atlantis volvió a demostrar esta máxima con un nuevo retraso hasta enero. Da igual que en Cabo Cañaveral reluzca el sol como nunca, da igual que los ingenieros aseguren que no hay fisuras en el casco, da igual que hablemos del Atlantis, del Discovery o del Endeavour, el retraso está asegurado al 99%.
3. La tarjeta de crédito dejará de funcionar el día que no lleves efectivo
Llegan las compras navideñas o las rebajas, es igual. El caso es que has estado esperando una cola de más de media hora y, cuando por fin te toca pagar, el lector no lee tu tarjeta de crédito. Sin darte cuenta la habías guardado en el mismo bolsillo o compartimento que el teléfono móvil y el magnetismo ha ejercido su fatal influencia. No pasa nada, confiado miras el monedero y… ¡oh, horror!, ¡no tienes nada en efectivo! Ahora sí pasa algo…
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