Salvo que inocentemente creamos en teorías conspirativas, deberíamos empezar seriamente a pensar que, tal vez, hay algunas cosas que no estamos haciendo demasiado bien. No podemos resignarnos a aceptar que la impotencia sea la regla de nuestras acciones. Impotencia como el relato de la imposibilidad de hacer algo para cambiar nuestra realidad de acuerdo a las necesidades.
Intentar mil veces, fracasar y seguir intentando es una actitud muy valorable para la construcción de la sociedad. La perseverancia tiene un valor incalculable para el logro del éxito. Pero la perseverancia, si carece de planes y de inteligencia, no es ya una virtud, sino mera tozudez.
Este año Argentina no alcanzó los objetivos ni en el Informe Global de Desarrollo Tecnológico (elaborado por el FEM), en el cual figura con una estrepitosa caída al puesto 77 sobre 127 países. No fue mejor el desempeño en el informe de Calidad Institucional (elaborado por el CIIMA-ESEADE), que nos advierte de una no menos lacerante caída que nos lleva desde el puesto 95 al 103.
Hace algunos días difundimos el índice de Competitividad en la Industria de Tecnologías de la Información (TI). Lamentablemente, la Argentina tampoco tiene ningún tipo de liderazgo en la región, registrando una caída que la ubica en el puesto 46 de entre los 66 países analizados.
El mencionado informe fue elaborado por la Economist Intelligence Unit (EIU), en el cual se compararon y sometieron bajo análisis a 66 países “en cuanto a su apoyo a la competitividad de empresas de Tecnologías de la Información”. Argentina, como dijimos, ocupa el puesto 46. El mejor latinoamericano es Chile ocupando el 30.
¿Por qué cayó Argentina? Pues cayó por varias y marcadas deficiencias en cuanto a distintas categorías que el informe elaboró: Ambiente general de negocios, Infraestructura de TI, Capital humano, Entorno legal, Entorno de I+D y Apoyo para desarrollo de industrias de TI. El país obtuvo mediocres resultados en todas, pero las que más impactaron funesta y costosamente fueron las referidas a Ambiente general de negocios, Infraestructura de TI y Entorno de I+D.
La Argentina tiene un grave problema con las reglas de juego de la sociedad, esas reglas de juego que permiten predecir las conductas de los otros ante determinadas situaciones. Esas reglas de juego que se llaman instituciones, nos están condenando al retroceso, es por ello que no basta con la persistencia. Es necesario perseverar en la aplicación de todos nuestros talentos para lograr reglas de juego predecibles y eficientes.
Entre otras falencias, como funesta consecuencia de la falta de institucionalización de las normas básicas de convivencia, ostentamos índices récord de muertes en las rutas y las calles, altos índices de corrupción pública y privada, de violación de los derechos de propiedad y de propiedad intelectual, etc.
No depende de la policía, ni de los poderes del Estado, respetar la ley y hacernos predecibles depende exclusivamente de nosotros mismos, de cada individuo particular de cada uno de los días.
Nos va mal en Ambiente de negocios, en Investigación y Desarrollo y en Infraestructura. La predecibilidad de las reglas de juego debería ser una prioridad para revertir estas tendencias.
En ese inseguro horizonte jurídico, nuestro país se está convirtiendo en un país de “bajo costo”, que vende y exporta lana tecnológica y compra e importa sweaters. Lo que transformaría la lana en producto y le agregaría valor se llama propiedad intelectual. Para desarrollar el conocimiento necesario necesitaremos inversiones en I+D, que nunca llegarán a ser suficientes sin capital de riesgo, que necesita de un clima de negocios muy distinto al que actualmente tenemos.
No debemos resignarnos a la impotencia. Tenemos en nuestras manos todas las posibilidades de modificar nuestra realidad, estamos a tiempo y tenemos como. Hagámoslo.
Martín Carranza Torres


















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[...] “Este año Argentina no alcanzó los objetivos ni en el Informe Global de Desarrollo Tecnológico (elaborado por el FEM), en el cual figura con una estrepitosa caída al puesto 77 sobre 127 países. No fue mejor el desempeño en el informe de Calidad Institucional (elaborado por el CIIMA-ESEADE), que nos advierte de una no menos lacerante caída que nos lleva desde el puesto 95 al 103.”Resumen extraído de la siguiente nota del señor Martín Carranza Torres http://www.tecnoseguridad.net/cae-la-competitividad-en-ti-de-la-argentina/#more-1598 [...]